Realmente no recuerdo cuando fue la primera vez que confíe en alguien, supongo que fue hace mucho tiempo, y debo suponer que fue en vano.
La mitad de la gente no confía, es más, ni siquiera yo confío. Tardo demasiado tiempo, primero debo conocer muy bien a esa persona, luego, tal vez de un largo tiempo, pueda llamarlo conocido, después amigo, capaz en ese momento sea alguien digno de confiar. Si un “amigo” traiciona, miente, engaña o solo esconde cosas, no es una persona que necesite que confíen en ella, yo no confío si no confían. Es algo como un circulo vicioso, es algo como ¿Para que vivir a pleno, si luego morirás?, ¿Para que confiar, si después te van a cagar? Es algo parecido a eso.
Ojo, yo no digo que deban desconfiar de todo y de todos, solo hay que tener cuidado con algunas personas que solo buscan la confianza de uno para luego apuñalarlo por la espalda, hay que alejarse de esas personas lo más antes posible.
Y después esta la otra mitad, la que confía, esas personas son a las que todos les toman el pelo, son a los que todos les piden favores, pero que después, todos se olvidan de ellas.
Pero como ya dije, no estoy diciendo que se deba desconfiar. Pero solo se debe confiar en esas personas, en las personas especiales, en esas que sabes que están siempre y en las que pondrías las manos al fuego, pero, que sabes que también pondrán las suyas por ti.
Para mí, eso significa la palabra confianza.